Supongo que decir que echo de menos a Rafa no va a solucionar las cosas, pero le echo de menos. Su silla está vacía al lado de la mía y su monitor encendido como siempre. Luego cuando me vaya se lo apagaré..como siempre.
Rafa no se ha ido, a Rafa me lo han arrancado, lo han sesgado de mi corazón, GAME OVER.
Veo su silla vacía y en lo único que puedo pensar es en el día en el que lo conocí, pidiéndole disculpas por coger su libro para leer mientras me arreglaban el equipo y con esa sonrisilla entre niño malo y nervioso me dijo que no pasaba nada, que leyera tranquila.
Escuché su voz y para mí fue como si me dieran un laxante emocional y después de ver sus tatuajes, ese interior que tengo siempre agitado y en búsqueda constante de pureza e idealidad se calmó. Supe que estaría protegida, supe que había encontrado un buen lugar y una espléndida persona a la que molestar con mis tonterías, mis miedos y mis inquietudes.
Si Rafa se ponía malo yo me aseguraba de que su trabajo estuviera correcto, si yo no venía Rafa cubría mis cosas pendientes. Rafa alzaba su puño al aire y gritaba ¡Equipo!, mientras lo chocaba con el mío y los demás se reían de nosotros llamándonos flipados.
Y se convirtió en alguien tan especial para mí que no puedo contener las lágrimas al escribir esto. Porque el hueco que deja Rafa no es el de su silla vacía. Es un agujero dentro de mi muy grande por el que un viento polar se cuela y sopla fuerte enfriando el resto consciente que me queda.
Rafa no está porque a las empresas no les importa sin un equipo funciona bien o no. Rafa no está por que al mundo empresarial le gustan los ambientes de trabajo grises, la gente triste, ensimismada y a la que ya no le queda nada en lo que creer, sino tienen nada en que creer, creerán en lo que hacen “su trabajo” y en lo que les proporciona su único instrumento de fe “su empresa”. Y bajo el yugo de su religión la empresa rie a grandes carcajadas que resuenan en una ultratumba de zombies conectados a sus monitores, a los que subliminalmente les susurra “Creed, creed en mí, porque mientras creáis en mí, sois míos”.
Rafa no está y no tengo a nadie a quién contarle mis historias. Rafa no está y ninguna historia que nadie me cuente me va a gustar tanto como las que me contaba él. Y ya nadie me pasará las últimas novedades del gafapastismo, y los desayunos, las comidas, los cafés, y este lugar, nunca serán lo mismo porque Rafa, ya no está.
Dónde vayas, llena de luz y color todo lo que te rodea, sé quién eres, que nada ni nadie te cambie porque como eres y tal y como has sido conmigo, es como yo siempre te recordaré.
Para mi compañero Rafa, con cariño, respeto y devoción.
Wikio

4 Response to Rafita ya no está
Qué bonito!!! Rafa va estar encantado de leer esto, y seguro que él te echará tanto de menos como tú a él. Un abrazo, y otro para Rafa!
El día que me defuncionen en el curro que alguien escriba de mí como tú de Rafa. Que suerte que ha tenido al haberte conocido. Suerte recíproca por lo que leo.
Hasta el infinito y más allá
¡hija qué pocos compañeros quedan como tu!. Valorar así y reconocer publicamente el afecto y sentimientos, que perder a un compañero te supone, te honrra y dice mucho de tus propios valores.
Un besazo para ti y otro para Rafita que también debe ser, una gran persona.
Por Alusiones...(soy Rafa)he tardado un poco en asimilar tanta gratitud hacia mi persona y soy un tanto vergonzoso pese a que mi actitud sea extrovertida....Trabajar con esta mujer ha sido genial.....en lo profesional....y en lo emocional...una sonrisa diaria como la suya es terapeutico para cualquiera.......con ella el trabajo es menos trabajo y la vida menos perra.....seguro que pronto volveremos a trabajar juntos.
salu2
Publicar un comentario en la entrada