Hace algún tiempo tuve la desgracia de pasar por un momento laboral bastante "a típico" en lo que viene siendo mi trayectoria profesional. Tengo que decir que lo pasé bastante mal y que tuve que aguantar situaciones muy lamentables. A la persona que me hacía la vida imposible acabé apodándola "La Mujer Caballo" (Por razones de peso-altura-apariencia física-modales-ademanes), claro que ella nunca supo nada porque yo no me relacionaba con nadie.
Por aquel entonces no podía desahogarme como ahora (que trabajo en un sitio maravilloso con gente estupenda), así es escribí algo y lo compartí con mis amigos en facebook y tuvo tantísimo éxito (De hecho al final por aclamación popular escribí algún capítulo más) que tenía pendiente la publicación del primer capítulo en el blog para cuando semejante aberración de persona estuviera muy lejos de mi vida. Así pues ahí va:
Por aquel entonces no podía desahogarme como ahora (que trabajo en un sitio maravilloso con gente estupenda), así es escribí algo y lo compartí con mis amigos en facebook y tuvo tantísimo éxito (De hecho al final por aclamación popular escribí algún capítulo más) que tenía pendiente la publicación del primer capítulo en el blog para cuando semejante aberración de persona estuviera muy lejos de mi vida. Así pues ahí va:
"Estoy sentada frente al monitor, detrás del word me esperan mil líneas de código por revisar. Salimos a producción en xxxx y los nervios cortan el ambiente…Esto es un puto desastre…y yo no puedo hacer nada porque actualmente soy una hormiga obrera, corrijo y testeo pero no puedo opinar…yo creo que es esto lo que me mata, a veces preferiría hacer este trabajo sola que con un equipo mal liderado; el trabajo se vuelve lento, pesado y absurdo.
Estoy convencida de que no cumpliremos fechas.La horrenda mujer caballo todavía no ha venido ha trabajar, ella llega sobre las 10:20…para poderse quedar más tarde y pelotear a los que desconociendo el convenio de consultoría nos intentan amedrentar con la idea de venir a trabajar un sábado, cosa ilegal pues el sábado está declarado día inhábil. ¿Cómo se puede ser tan arravalera y zarrapastrosa? Entrar en un juego como ese para utilizarlo como medio para llegar a un reconocimiento de la labor de “Repartidora de tareas” que tan mal realiza, ya lo decía mi madre: “Si quieres conocer al personajillo, dale un carguillo”.
La mujer caballo viene a trabajar en chandal y con un cardado en el pelo estilo OCHENTAS…ni un poquito de corrector se echa la asquerosa…se zampa todos los días de postre una tarta de nata y chocolate y se relame los restos de los dientes montandos unos sobre otros mientras dice: “Que rica está esta tartita”, serás puerca e hija de p… Además de ser torpe y fea, tiene unos humitos que tela…me van a tener que beatificar por tener que aguantar tanta falta de inteligencia, no entiendo como esto está en manos de una persona tan poco competente…
La mujer caballo me dice que desde que yo he llegado se ha dado cuenta de que ella no se cuida nada, y que no podría estar a dieta todo el día, ella llama dieta a comer sano…cerda…y yo le digo que gracias a la “Dieta” me mantengo, mientras ella engulle donuts y grasas saturadas cada minuto del día…
No sé si me molesta mas el mobiliario setentero de la oficina o el trote de la mujer caballo de la cafetería a su silla y de su silla a la cafetería…
A dios pongo por testigo que NO me faltará el corrector de ojeras ni un solo día, que mantendré mi pelo limpio y sedoso, que antepondré el uso del tacón sobre todas las cosas y que tanto delirio cutre no acabará con mi estilismo…"
XDDDD La verdad que es muy cierto aquello de que en los momentos de presión nos volvemos más creativos, pues así nació la historia de La Mujer Caballo cuyas aventuras han hecho las delicias de mis amigos y conocidos.

1 Response to Como nació "La Mujer Caballo"
Por qué será que todos conocemos a una Mujer Caballo en nuestras vidas...
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